Archivos en la categoría Cibercultura

Esto es la realidad: Las multitudes no piensan

Tu movimiento jamás juntará tanta gente, a menos que aprendan a mover las caderas, Adry, la más rebelde, queriendo destrozar los sueños de la zapátista más fea.

Shakira en concierto en el Zócalo de Ciudad de México. Fea y rebelde, una video-telenovela de fran ilich. Un episodio salvado de la censura YouTube-Televisa.

Puentes & Vínculos en la Web 2.0

Esta mañana (mientras tomaba el café y se cocinaban las arepas) me puse a re-organizar en categorías los enlaces (Puentes & Vínculos) de NSC. Supongo que en el background de mi mente estaba un planteamiento que me hicieron ayer sobre la web como campo social o campo cultural. En todo caso, las categorías de los enlaces aluden a aspectos de este campo que resultan atractivos desde la perspectiva de No Suma Cero.

La idea de explorar el potencial de las tecnologías de información y comunicación para ayudar a avanzar en proyectos de desarrollo está en el origen de este espacio. No obstante, lejos estoy de concentrarme en los usos instrumentales de las TICs cuando pienso en la web 2.0. Hay otras razones para navegar que quizás no se deriven de necesidades instrumentales obvias. Efectivamente, la motivación para navegar en los espacios de la web 2.0 (y particularmente en la blogosfera) desborda la búsqueda de recursos informativos, aunque esa sea la razón más común para navegar, de acuerdo con lo que declara un quinto de los usuarios de internet en Latinoamérica.

En el campo de la web 2.0 se ha desarrollado una cultura, con sus prácticas sociales, su lenguaje y sus normas de interacción, una cibercultura. Vivir, documentar y analizar esa cibercultura es un motivo para navegar la bitosfera o blogosphere. (Siempre con precauciones ante el riesgo de encerrarse en el ghetto web y/o convertirse en un junkie 2.0). Jugar con conciencia de los límites del juego. Una manera de proyectar la propia e-Identidad (o nuestra identidad multidimensional, en oposición a la unidimensionalidad a la cual obligan las fuerzas especializadoras del mercado), de lo más enraizado en la cotidianidad fuera de línea al devenir anarco-cyborg.

A pesar de mis cuestionamientos a la noción imperante de medios ciudadanos, de mi opinión de que la cosa va más por la vía del todos nos suscribimos a muchos, no puedo dejar de observar con interés la conversación sobre el periodismo ciudadano y los eMedia en general. Cuestión de serle fiel a mi biografía profesional, supongo.

Desde hace varios años he visto con interés como la web sirve para el desarrollo de experiencias de ciberactivismo, en sus distintas modalidades. Desde el blogactivismo vinculado a organizaciones tradicionales de bienestar social, pasando por el net-activismo como sabotaje ideológico al sistema, hasta experiencias de emprendedores con misiones híbridas para quienes el beneficio social y la utilidad económica no son antagónicos sino complementarios. También veo con atención el mundo de los e-negocios, la internet como territorio para el desarrollo de una economía de servicios y consumo. Bipolar, quizás más bien multipolar.

A pesar de lo mucho que se ha reducido y trivializado la noción de las redes sociales en la web 2.0, este tema en su dimensión macro sigue siendo extremadamente interesante para comprender la interacción social en nuestra época. Particularmente, cuando se conectan con los temas de la gestión de la innovación y de los espacios públicos del siglo XXI. En línea y fuera de línea, las redes sociales son un tópico crítico en mi interés en la web.

 

Un meme recién nacido

NSC tiene un propósito más o menos claro, quizás ambicioso. Las vías para lograr ese propósito no están delineadas. Aprenderé intentándolo. La posibilidad de que el aprendizaje sea fructífero y se logre el propósito depende de los interlocutores, de otra gente que ande por allí con intereses afines. Depende de la posibilidad de hilvanar conversaciones, de hacerme preguntas, de esbozar respuestas.

Pensando en estas cuestiones, aprovecho la oportunidad de un meme que HLP de Rayas y Palabras le pasa a una (a dos) de mis múltiples identidades en la web.

Las preguntas:

 

1. ¿Por qué comenzaste a escribir un blog?

2. ¿Sobre qué temas escribes? ¿Por qué?

3. Si la gente dejara de leerte y comentar, ¿seguirías escribiendo?

4. ¿Crees que al escribir un blog debe seguirse algún tipo de ética?

5. ¿Crees que formas parte de una comunidad? ¿Por qué?

6. ¿Tienes algún grupo cercano de blogueros con el que te podrías poner de acuerdo para lograr algo?

7. ¿Crees que los blogs van a cambiar/están cambiando algo en la sociedad/mundo político/etc.?

8. ¿Qué te gustaría poder hacer dentro de la red para profundizar lo que haces con el blog y por qué? ¿Podcast/videocast, comunidades, wikis, redes sociales,etc.?

 

Comencé mi primera bitácora porque necesitaba un espacio social para compartir mis ideas sobre la ficción y sobre otros temas que me interesaban pero que no tenía tiempo de desarrollar formalmente. Ese espacio se tornó más personal y más cotidiano de lo que yo había anticipado. A partir de algunas intersecciones, comencé a escribir sobre temas que nada tenían que ver con la ficción, aunque sí con los mundos posibles y con la cooperación. Así, existe un lugar para dialogar sobre política y este lugar para jugar a incubar ideas.

Me importa que haya gente que lea, sobre todo me importa que haya gente que haga de esto una conversación. Aún así, el silencio del otro lado nunca será suficiente para que deje de escribir.

Creo que para escribir hace falta compromiso ético. Libertad, responsabilidad, son compañeros de todo discurso. No importa si escribes en las paredes de un baño público o escribes en una bitácora. Si puede ser leído por otro, debería respetar la dignidad de ese otro. Lo intento. Al menos, casi siempre.

Observo que existen prácticas sociales y valores compartidos que me conectan con pequeños grupos de bitacoristas. Son grupos flexibles, dinámicos, inestables. No obstante, la interacción con ell@s afecta mi identidad y me atrevo a pensar que la interacción conmigo puede afectar la identidad de algunos de ell@s. En contados casos, creo que hemos ido fortaleciendo puntos de una visión de mundo coincidente o al menos colindante. Hay por ahí gente con ganas de cooperar; no hemos hecho muchas cosas, más allá de las palabras, pero apuesto a que alguna idea germina, un día que amanezcamos con suerte y algún recurso excedente. Esta por cambiar algo en nuestra sociedad desde esto que llamamos Web 2.0 (por ponerle una marca, que siempre ayuda al mercadeo). Quizás ya esté cambiando, pero sabemos que la historia siempre se escribe con retraso.

Tengo el proyecto de una comunidad en línea de activistas sociales, en ciber y calle; una red social que no se base en divulgar las cosas que nos gustan, sino en compartir las cosas que sabemos y recibir apoyo para las cosas que queremos hacer. Va a arrancar pronto. Llegará si cuento con una pequeña ayuda de mis colegas virtuales.

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Este meme tiene un interés particular que no tenía ninguno que me haya llegado anteriormente: lo encuentro recién nacido. Conozco a la persona que lo inició, tiene fecha exacta de inicio. Siento curiosidad por ver como se propaga. Lo idearon cuatro venezolanos en una tasca en Barcelona (España). Voy a hacer un experimento para intentar poner una banderita en cada país del continente o del mundo, gracias a la diáspora. Va para:

- Un colombiano en Noruega: Ojo al Texto

- Un mexicano que puede estar en cualquier TAZ: possible worlds

- Un@ cyborg español: Rizomas (Confieso que nunca he sabido si Cosmodelia es hombre o mujer)

- Una española, voluntaria de causas sociales: La broma

- Un puertorriqueño que escribe con Tinta Digital